Decíamos, hablando del steampunk, que se asocia a menudo a tecnologías obsoletas o, mejor todavía, a tecnologías prometedoras en su momento pero que la evolución técnica ha dejado de lado. Un caso típico son los zepelines que, por un momento, parecieron tener una mano ganadora en la vieja controversia de los pioneros de la aeronáutica entre máquinas más pesadas que el aire y más ligeras. Dentro de las máquinas más pesadas que el aire también existió una controversia similar, que oponía a los partidarios de la hélice y de las alas.
Diseño de ornitóptero en los cuadernos de Leonardo da Vinci; pueden encontrar reconstrucciones del mismo aquí Dentro de los partidarios de las alas, algunos preferían las alas rígidas fijas y otros las alas flexibles y batientes: los ingenios que usan este último sistema se conocen como ornitópteros, otra de esas tecnologías abandonadas. Sus defensores argumentaban analogías con los modos de vuelo que encontramos en la naturaleza:
Los cuadrúpedos caminan, los peces nadan, los insectos, los murciélagos, los pájaros, vuelan haciendo movimientos en forma de 8 [...] Propulsores formados sobre el modelo de la cola del pez y del águila son, en mi opinión, los más eficaces que se pueden imaginar para navegar, sea sobre el agua, sea en el aire. Para operar eficazmente en los fluidos, es decir, en medios flexibles, el mismo propulsor debe ser flexible. Estoy plenamente seguro por la observación y por la experiencia.
James Bell Pettigrew, La locomoción animal, 1874
citado por Daniel Parrochia en L'homme volant. Contaban también con cierta tradición, ya que
Bacon y Leonardo habían imaginado máquinas basadas en este principio de sustentación.
A la derecha, representación de Roger Bacon en un grabado del s. XVII. A la izquierda, fragmento de una vidriera con la efigie de Eilmer de Malmesbury, el monje volador; su ingenio sería más probablemente un planeador que un ornitóptero Veamos algunos de los esforzados pioneros que siguieron esta vía, además del mencionado Pettigrew:Edward Frost, de Cambridgeshire, Inglaterra, fabricó su prototipo con madera de sauce, seda, y plumas; le vemos en la foto de la izquierda, que data de 1902, tomada de
aquí. A la derecha, un grupo de escolares observa el invento en 1936 en el Science Museum, tomada de
aquí.
El francés François Roux realizó varios intentos fallidos, hasta que sus suscriptores dejaron de financiarle. En
esta página, encontrarán imágenes, como las que aquí se reproducen, y también algunos fotogramas de una película que registra uno de los intentos y que está a la espera de ser restaurada, así como otras informaciones y documentos sobre el proyecto, como una carta firmada en 1904 donde les describe una serie de fracasos pormenorizadamente.

A pesar del éxito de otras formas de sustentación se han seguido construyendo ocasionalmente ornitóperos,
aquí pueden encontrar una tabla cronológica donde aparecen los más exitosos, como el prototipo de Schmid, que pueden ver arriba en una imagen de la Wikipedia, ya de los años 40, más información sobre este y otros ornitópteros alemanes en
esta página. Uno de los más recientes es el de DeLaurier (información completa sobre el proyecto
aquí) por otra parte, encontramos fácilmente pequeños modelos que se usan como juguete, a menudo con forma de pájaro o de libélula.
En la ficción se echa mano a menudo de ellos, de hecho, el mecanismo que
Dédalo inventa en el mito se basa en el mismo principio de sustentación. Veamos algunos ejemplos:
Anticipación en la Belle Époque:Las ilustraciones siguientes decoraban originalmente cajas de bombones.
La página de la que están tomadas ofrece más ejemplos, lamentablemente de pequeño tamaño:
No están muy lejos de la que vemos en esta portada de un número de
La guerre infernale, de Giffard, ilustrada por
Albert Robida, que hemos encontrado gracias al
Blog Ausente. La primera parte de su obra
El siglo XX: la vida eléctrica, está en Wikisource, lamentablente, sin las ilustraciones.
Y es que, para Robida, los ornitópteros dominarían los cielos en el e s. XX: la costumbre parisina de celebrar bodas en barcazas sobre el Sena continuaría en los aires, la salida de la ópera causaría auténticos embotellamientos aéreos:
Nótese la semejanza de los ingenios de estas últimas imagenes con los de Miyazaki que vemos aquí abajo; en futuros post tendremos ocasiones de ver más ejemplos de la influencia del artista francés sobre el japonés.
Algunos ejemplos contemporáneos:En «
Steampunk, carta de navegación» vimos algunos ornitópteros de
Laputa, el castillo en el cielo, pero no eran los únicos que pululan en esa película:
Similar al de Leonardo, pero que toma la fuerza de las piernas ayudadas por poleas, mientras que el primero se basaba en los brazos y en la palanca, vemos este modelo en The Young Sherlock Holmes (en España El secreto de la pirámide). Pero la influencia del steampunk en Sherlock Holmes merece ser analizada aparte y tendrá su propio post.
Frank Herbert, en su obra maestra
Dune sugiere el espíritu steampunk con ciertos detalles como las ya señaladas limitaciones tecnológicas impuestas por la
Yihad Butleriana. Otro de esos detalles es el uso de ornitópteros. Es curioso como en los diferentes proyectos de llevar a la pantalla la novela los artistas no parecen haber captado lo conveniente de esa vena estética:
Ron Cobb, en este boceto para el proyecto de Jodorowsky, consigue hacer un ornitóptero sin ninguna pinta steam:
Jodorowsky estimó el estilo demasiado americano, demasiado «Nasa», según recuerda Cobb en su página webEl proyecto que llegó a buen puerto, el de David Lynch, sí llevó hasta el final y con una virtuosidad inigualada, la estética steam pero, paradójicamente, el ornitóptero perdió las alas batientes que le definen:

Arriba, despliega sus patas para aterrizar; abajo, el interior de su cabina

Sin duda por ello, en el juego de ordenador, que seguía fielmente la estética de la película en ciertas ocasiones —incluso aparecían algunos de los actores— pero se sentía libre para cambiarla en otras, opta por sustituir el cachivache por una especie de helicóptero con alas en lugar de con hélices:
Parece improbable hoy en día que esta tecnología se desarrolle para usos de transporte comercial, según parece el uso de la energía no es energéticamente eficiente en aparatos de masa grande ¡Quién sabe, quizá la gravedad de Arrakis era menor y eso los hacía viables!
Para la capitular hemos utilizado un detalle de la placa 758 de Eadweard Muybridge, que captura el vuelo de una cacatúa: Animal Locomotion (1887) Post relacionados:
Sobre historia de la aviación, «Porco Rosso», para artículos sobre otras películas de Miyazaki y del estudio Ghibli, consúltese la etiqueta «animación».
Sobre steampunk, todos los clasificados bajo esa etiqueta, en particular el ya mencionado «Steampunk, carta de navegación» y «Steampunk como género» (en preparación).
Sobre ambas cosas, tanto steampunk como pioneros del aire, «Torre Eiffel 120 años».