martes, 31 de marzo de 2009

Torre Eiffel: 120 años

A manera de celebración del aniversario número 120 de la inauguración de la Torre Eiffel y como aperitivo al largamente anunciado post sobre steampunk, les propongo volver a ver, o descubrir para aquellos que no lo hayan hecho aún, a Franz Reichelt, el hombre pájaro, y el salto que efectuó desde la Torre en 1912 equipado con el traje alado que él mismo confeccionó:


«Como si hubiera presentido la horrible suerte que le esperaba, el infortunado inventor duda largamente antes de arrojarse al vacío»

No lo intenten en casa.

14 comentarios:

AkaTsuko dijo...

¿Pero a quién se le ocurre semejante locura?

Me respondo a mí mismo, a Franz Reichelt.

Según la (in)fiel wikipedia este señor intentaba crear un traje paracaidas, más que uno para poder volar.

No me las quiero dar de sabiohondo (al menos no tan hondo como el agujero que debió cavar este señor con su propia jeta) pero me atrevo a afirmar que no funcionó.

AkaTsuko dijo...

Ah, y se me olvidaba, qué maleducado por mi parte:

"Y que cumplaaaa muuuuchos máááááááás, ¡bieeeeeeeeen!"

Malena dijo...

Ese hombre se merece un premio darwin.

Barullo dijo...

¡Ouch! Eso dolió...

Atilio dijo...

Puede ser que el hombre haya sido un loco simplemente. Pero no pude evitar dedicar un pensamiento a todos aquellos héroes, anónimos en su gran mayoría, que a costa del sacrificio propio descubrieron o experimentaron con tecnologías que luego beneficiaron a la humanidad. En medicina, por ejemplo.

Valentín VN dijo...

El Steampunk es una de las estéticas que más me gustan. Espero tus entradas con mucho interés.

Movimiento 31 dijo...

Es un excelente modo de acabar con el tedio vital y, sobre todo, de comprobar la eficacia de tu propia idea. Hay que señalar los matices futuristas de la hazaña (http://es.wikipedia.org/wiki/Manifiesto_futurista) y el romanticismo del fracaso. Sólo por un momento imaginé a Thomas Alva Edison mirando a su preciada bombilla con la esperanza vana de que diera luz. Qué injusta es la vida.

Illuminatus dijo...

Por esto mismo es por lo que hay que probar ciertos inventos con réplicas inertes, cadáveres o animales.

Anónimo dijo...

Hola,
oye para mi que son 120 años no 220.

Ronin dijo...

Pero hay que reconocer que, si el invento hubiera funcionado, ese señor habría tenido fama y gloria (y puede que fortuna también).Si hubiera tirado a un mono, y invento hubiera funcionado, el mono sería más famoso que él, seguro.

Evil Preacher dijo...

Gracias, Anónimo, por avisarme de la errata; los otros lectores y yo mismo pasamos sin darnos cuenta, quizá precisamente por ser tan gordo el error.

Tsuko y Ronin, la verdad que hoy en día existe un invento similar, unos trajes con membranas entre los brazos y el torso que usan los paracaidistas para planear tirándose desde aviones; eso sí, luego abren el paracaídas de verdad.

Atilio, tu reflexión me recuerda a la cita atribuída a G. B. Shaw: "Un hombre razonable es aquel que se adapta al mundo a su alrededor. El hombre no razonable espera que el mundo se adapte a él. Por lo tanto, todo progreso es hecho por los hombres no razonables." y el hecho es que esa cualidad de no razonable ayudó a gente como Pizarro, cuya única diferencia con locos como Aguirre es que uno tuvo éxito y el otro no. No obstante, aún acordándole a nuestro amigo que la investigación aeronaval era entonces en gran medida empírica, este hombre ignoró conocimientos ya consolidados en la época, y técnicas conocidas como, probar antes con un maniquí, como propone Illuminatus, a la que quizá renunció por considerarlo una falta de hombría.
En todo caso, su éxito no le hubiera dado una fama imperecedera ¿alguien recuerda cómo se llamaba la mujer que sobrevivió a tirarse a las cataratas del Niágara en un barril sin ayuda de Google? Un premio Darwin, sin embargo, hubiera sido un reconocimiento adecuado, como propone Malena.

Barullo, parece que no le dolió tanto el golpe: según la autopsia, murió por el camino de un ataque al corazón.

Gracias, Movimiento, por señalar las relaciones del documento con otras estéticas. En cuanto al steampunk en particular, Valentín, espero tener tiempo para un buen examen dentro de poco.

Illuminatus dijo...

La falta de hombría... AY, el romanticismo, el idealismo, el machismo y otros males de la infancia de la humanidad.

Evil Preacher dijo...

Exacto. La verdad es que, en sus vacilaciones ante el salto, se puede interpretar que se arrepintió de la idea pero que si finalmente se decide es por el qué dirán.
Lamentablemente esa forma de actuar sigue de actualidad en gran parte de la humanidad.

Sr. Tejón dijo...

JJJJJJJJJJJ, me recuerda al corto de la batbola de Nacho Vigalondo... Ah, que maravilloso elemento la pausa, tanto para la intriga como para el humor.