viernes, 26 de junio de 2009

Piel para el predicador III

Mañana publicaremos, tal como anunciamos en los comentarios a la entrevista, los dibujos de puzzles de Educa mencionados en la misma por Isidre Monés, pero hoy quiero compartir con ustedes esta sorpresa; Monés me ha mandado este dibujo del Predicador paseando por mi barrio ¡Mil gracias!

Predicador à St. Germain des Près

9 comentarios:

Äriastóteles Lumínico dijo...

¡Que me muero de envidia, Predicador! Mi héroe del álbum de la vuelta al mundo de Bimbo te ha retratado en la urbe, gran imagen, y tú a la vez nos la regalas como una bendición Urbi et Orbi del Universo gráfico.
¡Felicidades!

Äriastóteles Lumínico dijo...

Por cierto, aquel álbum no lo junté yo, lo encontré en casa de mi abuela, en una caja. Estaba completo, todas las estampas. Parece que ya llevaba ahí una década. Los dibujos me fascinaron, los textos los he olvidado. ¿Cómo llegó ahí? ¿Se vendió en México? No lo sé. Pareciera que mi padre lo compró en su lejanísima infancia...
Urbi et Orbi: después de todo, eres un predicador de la imagen.
Un abrazo

caviargirl dijo...

En breve me pasaré por Saint Germain des Près (estaré atenta a ver si encuentro ni que sea la sombra del predicador malvado), lo que no sé es si aún podré ver el muro lleno de fotos vintage que ha creado la tienda Photographie en la rue Charlot con rue Bretagne y que me tiene francamente obsesionada... A lo W. Borroughs, 'Images -millions of images- that's what I eat'. ^_^

Montse Akane dijo...

¡Jaja!

¡Qué chulo el dibujo! ^_^

Evil Preacher dijo...

Pues no sé si se publicaron esos cromos en México, Arïas, en todo caso es muy coherente que apareciera allí tu ejemplar, siendo como era sobre «La vuelta al mundo».

Pues será un placer tomar un café contigo, Caviar Girl si concretamos un encuentro por mail. En cuanto al muro, no lo conocía ¡Parece mentira lo que me cuesta cruzar el río hasta el Marais!

La verdad es que está genial, Montse. Por cierto, te prevengo de que la Japan Expo de este año comienza muy pronto.

Valentín VN dijo...

Jo, que bueno.
Si es que te lo has ganado a pulso por tu currada.

Felicidades.

AkaTsuko dijo...

Aprovecho para preguntar, ¿qué historia o significado hay detrás de tu seudónimo, Predicador? ¿Es quizás algún personaje del universo Holmes?

Evil Preacher dijo...

En otro lugar respondí a esta cuestión, a la atención de un visitante puntual cristiano, así que con más razón y placer la responderé a un fiel parroquiano:

Como sabes, me encantan los personajes de ficción malvados y megalómanos; testimonio de ello es la categoría del blog «Evil things», que va de científicos locos y «Ateología», que va de Dios, quizá el personaje más malvado y megalómano que ha dado la literatura de ficción.

Me incliné al principio por el uso como pseudónimo del nombre de un villano de ficción con planes de conquista mundial o bien de un científico, aunque no fuera malvado, del estilo del Doc Emmett L. Brown (paradigma del profesor despistado) o del profesor Franz de Copenhague: de hecho, utilicé este último en algunas de mis primeras intervenciones en la red en comentarios, hasta que me di cuenta de que ya lo estaba usando alguien y daba lugar a confusiones.

Si abandoné la idea del mad doctor fue, en parte, por afán de originalidad, ya que hay muchos amantes de ese carismático tipo de personajes en la red y encontramos «profesores» y «doctores» por doquier.

Cuando en lugar de «doctor» o
«profesor» di con «predicador» estuve encantado, porque me liberaba del ámbito académico y conlleva cierta modestia (que podría considerarse irónica en ocasiones) ya que, a diferencia de los doctores y los profesores, los predicadores pueden hablar sin cesar sin saber gran cosa, e irresponsabilidad, al no necesitar fundamento científico en lo que se mantiene (de nuevo puede ser irónico, ya que, como sabes, intento ser lo más riguroso posible). A demás, hace referencia a la religión, uno de los temas clave del blog.


Al mantener el epíteto «Malvado», procedente del personaje de la idea original del científico megalómano, dio como resultado «Predicador Malvado», que resultaba muy divertido, porque hace referencia a otro tipo de personajes apasionante: las películas y la literatura están llenas de curas y pastores malvados: es normal, la Iglesia ha usado el terror y la intimidación durante siglos. Este tipo de personajes es muy interesante, quizá el más famoso ejemplar de este paradigma sea el de La noche del cazador.

También tiene algo de ironía; ya que los predicadores auténticos expanden con su palabra el sufrimiento y el dolor de las falsas creencias, añadir «malvado» era una intensificación irónica. Admite otra interpretación más divertida si entendemos «malvado» como una lítotes para decir que en realidad, es bueno: si los predicadores habituales son malos, un mal predicador ha de ser obligatoriamente bueno.

Algunos amigos han expresado otras interpretaciones que también me parecen interesantes; «predicador» subraya la importancia de la palabra (la prédica) y «malvado» asume la parcialidad o subjetividad inevitable de ésta, lo que resultaría honesto.

Respecto a tu hipótesis holmesiana, he de decirte que, efectivamente, también hay predicadores malvados en el Canon, por ejemplo el doctor Shlessinger, en «La desaparición de Lady Frances Carfax», o Mr. Williamson en «El ciclista solitario», aunque no estaba pensando en ellos en particular cuando creé el personaje.

Me ha quedado un comentario un poco largo, igual lo reutilizo un día para un post, en ese caso incluiré algún comentario sobre la génesis del avatar.

AkaTsuko dijo...

Vaya, gracias por tomarte la molestiade redactar tanto Predicador, aunque mirándolo en cierta forma, es un buen "sermón".

Curiosamente ha quedado un poco simétrico el comentarío, pues mencionas que obviastes el término "doctor", pero ahí tienes que en la literatura que tanto amas a Shlessinger, doctor y predicador de forma simultánea.

Gracias por aclarar las dudas existenciales (al menos de la exostencia de otros, en este caso), labor de predicador, al fín y al cabo.