lunes, 25 de junio de 2007

Blood Maid

ace una semana encontré una galería de cuadros modificados con Photoshop. En realidad se trataba de una especie de concurso que proponía integrar monstruos cinematográficos en cuadros clásicos. La verdad es que hay algunos muy pintones y me ha inspirado para hacer uno yo mismo; creo que ha quedado bastante chungo:


Comparar estas obras con los originales en los que se basan (en mi caso De Melkmeid de Vermeer) me ha hecho pensar en otra de las interesantes secciones del Gatochy's blog (del les recomendé «Guess the Work of Art» hace tiempo) «Image Association», en la que pone en paralelo dos imágenes similares, sea por casualidad, sea por inspiración directa de una en la otra. Para que se hagan una idea les propongo yo una de mi cosecha:


















Reconocerán a la izquierda el cartel de la lamentable versión americana (2006) de Kairo (2001) y a la derecha la pesadilesca escena de Laberinto (1986) del gran Jim Henson en la que Sarah (Jennifer Connelly) cae en un profundo olvidadero negro hecho a base de manos.

Una variante de la sección se titula «Celebrity Look Alikes», he aquí el ejemplo propio:

Walt Disney se inspiró en Joan Crawford para su malvada Reina de Blancanieves, según se dice, con algún rasgo de Greta Garbo.

Feliz verano, estimados parroquianos.


viernes, 22 de junio de 2007

Colombo 1: estructura

ace algún tiempo, a propósito de Doraemon, hablamos de las series de estructura fija. Hoy vamos a estudiar la de Colombo. Hemos escogido el segundo capítulo de la tercera temporada Tormenta en cualquier viejo puerto por tres razones; es un capítulo canónico (se adapta a la estructura más general de los capítulos de la serie: casi todos lo hacen) es el favorito de este servidor de ustedes y se cuenta entre los favoritos en diversas listas de diferentes clubes de aficionados disponibles en la red (como ésta o ésta), así como del propio Peter Falk.

Los capítulos se dividen en dos partes: antes y después de que aparezca Colombo:

Antes de Colombo:
-Se ponen en escena los personajes; la víctima y el asesino: (o asesinos en algunos casos) y se describe su entorno; siempre pertenecen a la clase alta de Los Ángeles.
En el capítulo que hemos tomado como ejemplo éstos son:
Adrian Carsini (Donald Pleasence) dueño de un pequeña bodega especializada en vinos de gran calidad pero poco rentables. Orgulloso de su tradición familiar y verdadero amante del vino.
Rick Carsini: medio hermano de Adrian y propietario de los viñedos. Rick es un playboy derrochador y deportista que pretende sentar cabeza tras su próxima boda. Su falta de sensibilidad le lleva a confundir la búsqueda de la excelencia de su hermano con esnobismo.
Se presentan de modo que Adrian resulte más simpático para el espectador que su hermano; el asesino simpático es una originalidad de algunos capítulos de esta serie.

-Se plantea el móvil: siempre acorde con la condición social de los personajes; hacer callar a una amante, venganza, eliminar un rival, etc.
Aquí, Rick ha decido vender las tierras a otra bodega para disponer de capital para su vida matrimonial.

Intentar despojar a su hermano de lo que más ama fue su último error.

-Planificación, asesinato y ocultación de pruebas: suele tener aspecto de ser un crimen perfecto con coartadas inatacables.
Cuando Adrian se entera del plan de su hermano monta en cólera y acaba golpeándolo en la cabeza dejándole sin sentido (no hay planificación previa en este ejemplo). Tras terminar una degustación que había comenzado antes con unos amigos y hacer marchar a su secretaria, ata a su hermano y le abandona en la bodega herméticamente cerrada tomando la precaución de cortar la ventilación eléctrica. Adrian va a Nueva York una semana para una subasta de vinos, de esta manera, el asesino estaba en Nueva York el día de la muerte. A su regreso viste el cadáver de su hermano con su equipo de submarinista y le echa al mar para simular un accidente de buceo (bastante verosímil, ya que se trataba de asfixia y no de ahogamiento, aunque una autopsia revelaría algunas diferencias entre una asfixia en tierra y una en mar, como explica Shora en los comentarios de un post sobre el particular).

Después de Colombo:
Colombo entra en escena: suele llegar a la escena del crimen, donde ya los policías de uniforme están trabajando. Aquí, sin embargo, es alertado previamente por la prometida de Rick, inquieta por su desaparición. Posteriormente llega a la costa donde se encuentra y se identifica el cadáver.

Las pistas: el teniente se fija en pequeños detalles que posteriormente se revelarán capitales, pero de momento se mantiene discreto. En este caso le parece que algo no encaja en el descapotable de Rick.

¿Un hombre que adora su coche dejaría la capota bajada?

Primeras conclusiones de la policía: al principio concuerdan con los planes del asesino; aquí, efectivamente, la policía concluye en un primer momento que Rick había perdido el conocimiento mientras buceaba golpeándose con una roca y que murió por asfixia cuando el oxígeno de las botellas se agotó.

Contacto con el asesino: Colombo se pega al asesino y ya no le deja tranquilo en el resto del capítulo. En éste se aprovecha para mostrar diferentes aspectos del funcionamiento de una bodega hasta que da con Carsini en el laboratorio.

Investigación: consiste en persistentes interrogatorios al asesino (cuando parece que ya va a acabar siempre hay «sólo una cosa más»). También a veces comparte Colombo sus reflexiones con terceros personajes (un policía, un camarero, etc.). También puede acudir a especialistas para informarse de algún asunto técnico (aquí va a una vinería para aprender a degustar). En ocasiones el teniente traba amistad con el asesino, lo cual tiene interesantes consecuencias desde el punto de vista moral y social de las que quizá nos ocupemos algún día. El capítulo que nos ocupa es el primero en el que se establece esta relación.

«The two men shared something in common; an admiration for excellence».

Peter Falk


Trampa final: Colombo no tiene más que pruebas circunstanciales; sabe quién es el asesino, pero no tiene elementos suficientes para detenerle. El teniente se las ingenia para tenderle una trampa y obligarle a confesar.

La de este capítulo es realmente magistral: Colombo invita a cenar en un buen restaurante a Carsini y a su secretaria (que ha adivinado todo pero le encubre por amor) supuestamente como desagravio por las molestias. Para el postre Colombo escoge un vino excelente y rarísimo; con gran asombro de Carsini cuentan con él en el restaurante. Cuando lo degusta su emoción se convierte en cólera; la ola de calor de la semana anterior lo había estropeado.
En realidad la botella procedía de su propia bodega; que estuviera estropeado probaba que la ventilación estuvo cortada durante la ola de calor. La ironía está en que Carsini era uno de los pocos paladares capaces de notar el defecto en el vino, acusándose a sí mismo.

Colombo se pone de acuerdo con el sommelier

Nos gusta que nos cuenten la misma historia: si visitan ustedes las listas de capítulos favoritos enlazadas previamente verán que los capítulos más valorados suelen ser los que mejor se adaptan a la estructura canónica.

En relación con la estructura clásica del whodunit la más notable de sus originalidades es, por supuesto, el hecho de que se conozca al asesino desde el principio.

martes, 19 de junio de 2007

S'ha muerto el Fary (en homenaje)

es propongo que vean hoy este clásico de Faemino y Cansado convertido en efeméride por la fuerza trágica de las circunstancias:

lunes, 18 de junio de 2007

El ganster de Tatooine: actualizado

omo complemento a la entrada sobre Oola la esclava, es necesaria una pequeña reflexión sobre su amo Jabba Desilijic Tiure, más conocido como Jabba el Hutt:

Como mencionamos en los comentarios a la entrada sobre Oola, el sadismo procede de la inseguridad ante el compañero sexual; una necesidad de dominio y una inseguridad que cada cual ha sentido en algún momento. Del mismo modo las fantasías de sumisión proceden de la misma inseguridad, aunque en este caso se prefiera delegar toda responsabilidad de iniciativa en el otro. Si bien estos sentimientos son comunes, no es tan fácil confesárlselos a sí mismo y es ahí donde radica la fascinación que ejerce esta escena, que viene a removerlos en lo más hondo del espectador.

Todo el palacio de Jabba se puede interpretar como una proyección del personaje: toda esa corte que le adula y le protege (¿por qué necesita ser reconfortado?) ese monstruo subterráneo que representa su lado más violento y primitivo. Jabba domina un imperio criminal desde su aislado palacio del desierto, yaciendo inmóvil en un diván de piedra; es un genio intelectual sin piernas, sin movilidad física. Sus esclavos y sirvientes están para suplir esa impotencia. Su inseguridad sexual está, por tanto, bien fundamentada.

Origen iconográfico: como jefe del crimen organizado, los creativos le asociaron con Ferrari, el personaje de Sydney Greenstreet en Casablanca, donde controlaba el mercado negro. Esto le confirió desde el principio su aspecto obeso. Ambos viven en el desierto y fuman en narguile; el palacio de Jabba recuerda al Rick's Café (y al propio café de Ferrari, The Blue Parrot) hormigueante de tipos fuera de la ley y clientela exótica, lugar de chanchullos. También lo soportan arcos y la luz del desierto entra filtrada por estrechas ranuras.

Laszlo e Ilsa están dispuestos a todo por salir de Casablanca

Avatares: ha sufrido tres, como es bien conocido: el primero murió en proyecto, ya que la escena en la que aparecía en el episodio IV, interpretado por Declan Mulholland, no pasó al montaje. Cuando en El retorno del Jedi fue interpretado por una marioneta de látex se pudo exagerar su presencia masiva y sudorosa; esta imagen es la que ha marcado la cultura popular. Su tercer aspecto fue la versión digital del anterior. A muchos aficionados no les gustó; daba menos miedo: resulta más pequeño y ágil, más humanoide (recordemos que su inmovilidad era parte importante de la fascinación que provoca el personaje) y no rechista cuando Han Solo le pisa el rabo ¿qué clase de mafioso lo permitiría?

Declan Mulholland en el papel de Jabba

Estampa clásica del personaje
con Leia en el lugar de la infortunada Oola

Versión digital

Para acabar, les dejo con dos interpretaciones del personaje:

Viñeta de una historieta dibujada por Jim Woodring

En lego, tomada de aquí

Actualización: la idea de que Jabba procede de Sydney Greenstreet la encontramos en las declaraciones de uno de los creativos en un documental televisivo. Con el afán de declarar nuestras fuentes hemos estado buscando sin éxito el fragmento en la red; sin embargo estos dos vídeos pueden ilustrar muy bien la presente entrada:

En éste vemos un fragmento de la escena original desechada con Declan Mulholland en Una nueva esperanza.

Y en este otro vemos la primera versión del Jabba digital en la misma escena, añadida con los retoques en 1997, tal como lo vimos los que acudimos al cine y pasó a la edición laser disc. Recordando el aspecto de arenque del personaje se comprende mejor la decepción de los espectadores. Se compara con la edición DVD de 2004, en la que lo arreglaron un poco.

viernes, 15 de junio de 2007

Paprika

Si han visto ustedes el anuncio de el cuarto largometraje de Satoshi Kon se habrán hecho una idea del barroco desenfreno visual que propone. Es un rasgo característico de muchos animé que suele acabar en gran explosión final. Esto, por supuesto, hace que los espectadores neófitos se vean desbordados y que incluso los más curtidos lo identifiquen, en ocasiones, como un exceso. También se anuncia que los personajes pasan de los sueños de unos a los sueños de otros en desconcertante mezcla con la realidad.

 

Con estos elementos, a pesar de los precedentes del director, se podría pensar que el resultado sería un barullo infumable o, al menos, sería legítimo preguntarse cómo se las apaña para dar estructura a todo ese maremágnum.

Pues lo consigue nada menos que dando profundidad a los personajes:

La acción comienza presentando el DC mini; un dispositivo que permite a un terapeuta ver y grabar los sueños de los pacientes que está en fase experimental.

El apartamento de Himuro ¿víctima o culpable? en todo caso un frikazo

El conflicto lo provoca el robo de uno de estos dispositivos, lo que podría ser muy peligroso, sobre todo desde que se verifica que los sueños del usuario se inducen como alucinaciones en otras personas. Hay que recuperarlo cuanto antes. Como ven, el punto de partida es la búsqueda del Macguffin de toda la vida. Sin embargo, la acción irá complicándose y revelando los problemas internos de los personajes; estos irán tomando conciencia de ellos un paso por detrás del espectador y, si al final los villanos son castigados, los buenos adquieren un mayor conocimiento de ellos mismos y asumen conflictos hasta entonces inconscientes. De esta manera la materia psicoanalítica es mucho más que una excusa argumental, para convertirse en el meollo de la cuestión.

Dr. Tokita; un genio con obesidad mórbida

Así pues ¿qué esconde el rechazo al cine del detective Kogawa? Si tan poco le gusta ¿por qué conoce la terminología técnica? ¿qué le llevó a ser policía? ¿Cuáles son los sentimientos de la atractiva doctora Chiba por el mastodóntico, pero genial, doctor Tokita? ¿y los de Tokita por Chiba? ¿El Dr. Osanai tiene tan bien asumida su mediocridad dentro de un equipo de genios como parece? El señor Inui, dueño de la empresa, parece un sabio pero ¿quién podría asumir la vejez y la discapacidad motora que le aflige?

A todas esas preguntas y otras muchas van dando respuesta la acción y los diálogos (cuyos dobles sentidos se escapan a los personajes, pero son reveladores de su inconsciente) en una estructura impecablemente hilvanada.

También se puede ver Paprika como ejercicio cinéfilo:

El personaje de Inui Sei-jiroh, inmovilizado en una silla de ruedas, está asociado a las plantas, por su inmovilidad, en todas las escenas en las que aparece; está inspirado en el general Sternwood de El sueño eterno quien oxidaba su silla de ruedas en un caluroso invernadero.

El origen iconográfico del millonario

Las imágenes de los sueños están a menudo tomadas de clásicos (Vacaciones en Roma, Sólo se vive dos veces, Tarzán, etc.) así como algunas de las personalidades que toma Paprika (el Rey Mono y Campanilla).

La avenida de los cines; escenario recurrente en los sueños de Kogawa
Partes de la acción transcurren en el exterior de un cine o en la misma sala, en particular la escena en que Kogawa, en plena imitación de Kurosawa, explica estupendamente lo que es un salto de eje (que no es tan fácil). La relación entre el cine y los sueños se subraya permanentemente.

Bonito homenaje a Akira Kurosawa
Estas reflexiones están lejos de agotar la película (por ejemplo, está llena de referencias críticas a la sociedad de consumo y a la cultura japonesa): Paprika es un placer que aumenta en sucesivos visionados.

martes, 12 de junio de 2007

Danza y muerte de Oola la esclava

l momento con más fuerza sexual de la saga StarWars fue -con permiso de la princesa Leia en su bikini dorado- la última danza de su predecesora en el puesto de esclava favorita y su nefasta consecuencia:

Su amo, Jabba el Hutt se había excitado terriblemente y requirió el contacto físico de Oola tirando de la cadena que ceñía su cuello. No era el momento de resistirte bella Twi'lek; Jabba abrió la trampa bajo sus pies arrojándola al foso donde, bajo la vista de los asistentes, fue devorada por la gigantesca bestia que los demonios llaman Rancor.

A los ¿pies? de su amo

El día anterior había sido buena chica
Según se cuenta, hubo escenas rodadas inicialmente en el pozo de Rancor que fueron cortadas en la versión que llegó a las salas por problemas de metraje. En el montaje retocado de 1997 hubo buenas y malas noticias: no se recuperaron las escenas del pozo; volvieron a llamar a Femi Taylor para que interpretara su viejo papel con el fin de añadir algunas escenas de baile; Femi estaba tan guapa como durante el primer rodaje (catorce años antes); el nuevo montaje de la escena con bichos cantarines y nueva canción pierde la mayor parte de la carga erótica del original. Esta mutilación es nefasta, ya que era esa escena la que redimía el episodio VI de su exceso de ositos.

Una esclava no debe resistirse a su amo

Oola en el pozo

Rancor la encontró tierna, habituado a mascar gamorreans

Oola ante su destino

No hemos encontrado la escena original, pero un aficionado ha hecho el siguiente montaje con todo lo que ha encontrado de ella:



Tutubeado originalmente por Kingfran77

En esta reformulación de la bella y la bestia se consuma el acto.

sábado, 9 de junio de 2007

«Eran uno dos y tres...

os famosos mosqueperros»: como recordarán seguramente muchos de ustedes así comenzaba la presentación de la serie de dibujos que narraba las aventuras de estos personajes y, ante todo, del «pequeño d'Artacán» quien «siempre iba con ellos».
Este servidor de ustedes está volviendo a verla en YouTube, ya que un cierto Pumekerus se ha currado subirla entera; empezó hace diez meses y le quedan un par de capítulos.
Para abrir boca aquí tienen la presentación de Wan-Wan Sanjushi (ワンワン三銃士):



Porque la serie en cuestión era una coproducción hispano-japonesa, aunque en su momento se disimuló sibilinamente la participación nipona en el proyecto al público hispano, hoy sabemos de qué se ocupó cada uno con una simple visita a la Wikipedia. En todo caso fue un gran paso adelante para la animación española y BRB Internacional, la productora de Claudio Biern Boyd, quien fue también uno de los responsables del guión. Estaría dispuesto a apostar a que del lado español procede el marcado sabor picaresco de los primeros capítulos.


Thaïs me parecía guapísima, a mi hermana le gustaba Sherlock

El éxito en Europa de series japonesas como Mázinger Z o Heidi animó a los productores a hacer negocios con Japón, de donde salieron clásicos como La abeja Maya (en coproducción con Austria), Ulises 31 (con Francia) y Sherlock Holmes, ideada por el único y genial Miyazaki con participación italiana. Así se escribía la historia del arte de final de siglo.