Se conoce como «tópico», en poética, a los asuntos que visitan con frecuencia los autores de manera que se ha creado una tradición. Los tópicos toman el nombre a menudo de un verso del poeta que dio origen a esa tradición; Horacio creo varios, como el beatus ille o, el que nos ocupa aquí, el carpe diem. Literalmente significa «la cosecha del día» y procede del libro primero de las Odas, concretamende de la XI:
Finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
Temptaris numeros. Ut melius quidquid erit pati,
Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
Quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum: sapias, vina liques, et spatio brevi
Spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit invida
Aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
No indagues, Leucónoe, no es lícito saberlo.
Qué plazo a tí o a mí nos han otorgado los dioses
Ni consultes los cálculos babilonios.
¡Cuánto mejor es aceptar cualquier cosa que ocurra!
Sea que Júpiter te haya reservado muchos inviernos,
Ya sea este el último,
El que ahora amansa, en los opuestos escollos, al mar Tirreno:
Sé prudente, filtra el vino;
no pongas gran esperanza en el breve espacio de la vida.
Mientras hablamos habrá huído, envidioso, el tiempo.
Goza el hoy; mínimamente fiable es el mañana.
(La traducción es de Alfonso Cuatrecasas en Horacio, Odas, épodos, arte poética, Barcelona: Bruguera, 1984)
Una de las manifestaciones de esta tradición la encontramos en esta bella canción de Barbara, Le temps du lilas (El tiempo de las lilas):
al terminar escuchamos otra canción «Chapeau bas»
Il a foutu le camp, le temps du lilas, Le temps de la rose offerte, Le temps des serments d'amour, Le temps des toujours, toujours. Il m'a plantée là, sans me laisser [d'adresse. Il est parti, adieu Berthe. Si tu le vois, ramène-le moi, Le joli temps du lilas. | Se largó el tiempo de las lilas el tiempo de la rosa regalada el tiempo de los juramentos de amor el tiempo de siempre para siempre. Me ha dejado plantada, sin dejarme la [dirección. Se fue: «Adiós Berta». Si le ves traémele, al lindo tiempo de las lilas. |
On en sourit du coin de l'œil Mais on en rêve, du grand amour. Je l'ai connu, j'en porte le deuil. Ça ne peut durer toujours. Je l'ai valsé au grand soleil, La valse qui vous fait la peau douce. Je l'ai croqué, le fruit vermeil, A belle dents, à belle bouche. | Sonreímos con el rabillo del ojo pero soñamos con el gran amor yo le he conocido, llevo su luto no pudede durar para siempre. He bailado bajo el sol el vals que vuelve la piel suave. He mordido el fruto bermejo con toda la boca, con todos mis dientes. |
J'en ai profité, du temps du lilas, Du temps de la rose offerte, Du temps des serments d'amour, Du temps des toujours, toujours. Avant qu'il me quitte, pour me [planter là Qu'il me salue, adieu Berthe, J'en ai profité, t'en fais pas pour moi, Du joli temps du lilas. | He disfrutado del tiempo de las lilas, del tiempo de la rosa regalada del tiempo de los juramentos de amor del tiempo de siempre para siempre. Antes de que me dejara [plantada de que me saludara: «Adiós Berta» he disfrutado, no te preocupes por mí, del lindo tiempo de las lilas. |
| Il nous arrive par un dimanche, Un lundi, un beau jour comme ça. Alors, chaque nuit qui se penche S'allume dans un feu de joie Et puis un jour, c'est la bataille. Meurent la rose et le lilas. Fini le temps des épousailles. C'est la guerre entre toi et moi | Nos llega un domingo un lunes, un día cualquiera sin más. Entonces, cada noche que se asoma se enciende un fuego de alegría. Y luego, un día, la batalla. Mueren la rosa y las lilas terminado el tiempo nupcial. Es la guerra entre tú y yo. |
Et le voilà qui fout le camp sans [nous crier gare. La rose s'est trop ouverte. On veut le rattraper mais il est [trop tard Le joli temps du lilas Il vous plante là, sans laisser d'adresse Il salue et adieu Berthe. Il vous file entre les doigts, Le joli temps du lilas. | Y resulta que se larga [sin avisarnos. La rosa se ha abierto demasiado. Queremos atraparlo, pero es [demasiado tarde al lindo tiempo de las lilas. Te deja plantado sin dejar su dirección saluda: «Adiós Berta». Se te escapa entre los dedos el lindo tiempo de las lilas. |
Mais va t'en balancer à ses branches, Va t'en rêver dans ses jardins, Va t'en traîner, hanche contre hanche, Du soir jusqu'au petit matin, Mais va t'en profiter du temps du lilas, Du temps de la rose offerte, Du temps des serments d'amour, Du temps des toujours, toujours. | Pero ¡ve a balancearte en sus ramas! ¡Vete a soñar en sus jardines! ¡Ve a arrastrate, cadera contra cadera del atardecer a la alborada! Pero ¡Ve a disfrutar del tiempo de las lilas! ¡del tiempo de la rosa regalada! ¡del tiempo de los juramentos de amor! ¡del tiempo de siempre para siempre! |
Ne reste pas là, va t'en le cueillir. Il passe et puis adieu Berthe. T'en fais pas pour moi : j'ai mes [souvenirs Du joli temps qui voilà T'en fais pas pour moi : j'ai mes [souvenirs Du joli temps du lilas... Du joli temps du lilas... | ¡No te quedes ahí, vete a cosecharlo! ¡Se pasa y luego «Adiós Berta»! No te preocupes por mí: tengo mis [recuerdos del lindo tiempo que he aquí No te preocupes por mí: tengo mis [recuerdos del lindo tiempo de las lilas... del lindo tiempo de las lilas... |
La voz maravillosa de Barbara, llena de matices, un día se quebró e, intentando suplir la falta de voz con el exceso gestual, se convirtión en una caricatura de ella misma: el último 24 de noviembre se conmemoraba el décimo aniversario de su muerte. Desde allí nos sigue cantando esta canción para instarnos a disfrutar de la vida: piensen que jamás serán más jóvenes que hoy.
La capitular está montada sobre una foto de David Hamilton.
Este post está dedicado con cariño a algunos amigos que han experimentado brutalmente la fragilidad de la vida en estas últimas semanas.