Mostrando entradas con la etiqueta Sibaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sibaria. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de mayo de 2008

CARPE DIEM

De nuevo llega la época de las cerezas en sazón y de los jardines en flor. La primavera pasada celebramos esta estación con una canción de amor teñida de revolución «Le temps des cerises». De nuevo animaremos a nuestra parroquia a disfrutar de la vida, pero no sin antes dedicar unas palabras al carpe diem:
Se conoce como «tópico», en poética, a los asuntos que visitan con frecuencia los autores de manera que se ha creado una tradición. Los tópicos toman el nombre a menudo de un verso del poeta que dio origen a esa tradición; Horacio creo varios, como el beatus ille o, el que nos ocupa aquí, el carpe diem. Literalmente significa «la cosecha del día» y procede del libro primero de las Odas, concretamende de la XI:

Tu ne quaesieris, scire nefas, quem mihi, quem tibi
Finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
Temptaris numeros. Ut melius quidquid erit pati,
Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
Quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum: sapias, vina liques, et spatio brevi
Spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit invida
Aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.

No indagues, Leucónoe, no es lícito saberlo.
Qué plazo a tí o a mí nos han otorgado los dioses
Ni consultes los cálculos babilonios.
¡Cuánto mejor es aceptar cualquier cosa que ocurra!
Sea que Júpiter te haya reservado muchos inviernos,
Ya sea este el último,
El que ahora amansa, en los opuestos escollos, al mar Tirreno:
Sé prudente, filtra el vino;
no pongas gran esperanza en el breve espacio de la vida.
Mientras hablamos habrá huído, envidioso, el tiempo.
Goza el hoy; mínimamente fiable es el mañana.

(La traducción es de Alfonso Cuatrecasas en Horacio, Odas, épodos, arte poética, Barcelona: Bruguera, 1984)

Una de las manifestaciones de esta tradición la encontramos en esta bella canción de Barbara, Le temps du lilas (El tiempo de las lilas):


El vídeo has sido subido por Jujufrodo,
al terminar escuchamos otra canción «Chapeau bas»

































Il a foutu le camp, le temps du lilas,
Le temps de la rose offerte,
Le temps des serments d'amour,
Le temps des toujours, toujours.
Il m'a plantée là, sans me laisser
[d'adresse.
Il est parti, adieu Berthe.
Si tu le vois, ramène-le moi,
Le joli temps du lilas.

Se largó el tiempo de las lilas
el tiempo de la rosa regalada
el tiempo de los juramentos de amor
el tiempo de siempre para siempre.
Me ha dejado plantada, sin dejarme la
[dirección.
Se fue: «Adiós Berta».
Si le ves traémele,
al lindo tiempo de las lilas.

On en sourit du coin de l'œil
Mais on en rêve, du grand amour.
Je l'ai connu, j'en porte le deuil.
Ça ne peut durer toujours.
Je l'ai valsé au grand soleil,
La valse qui vous fait la peau douce.
Je l'ai croqué, le fruit vermeil,
A belle dents, à belle bouche.

Sonreímos con el rabillo del ojo
pero soñamos con el gran amor
yo le he conocido, llevo su luto
no pudede durar para siempre.
He bailado bajo el sol
el vals que vuelve la piel suave.
He mordido el fruto bermejo
con toda la boca, con todos mis dientes.

J'en ai profité, du temps du lilas,
Du temps de la rose offerte,
Du temps des serments d'amour,
Du temps des toujours, toujours.
Avant qu'il me quitte, pour me
[planter là
Qu'il me salue, adieu Berthe,
J'en ai profité, t'en fais pas pour moi,
Du joli temps du lilas.

He disfrutado del tiempo de las lilas,
del tiempo de la rosa regalada
del tiempo de los juramentos de amor
del tiempo de siempre para siempre.
Antes de que me dejara
[plantada
de que me saludara: «Adiós Berta»
he disfrutado, no te preocupes por mí,
del lindo tiempo de las lilas.

Il nous arrive par un dimanche,
Un lundi, un beau jour comme ça.
Alors, chaque nuit qui se penche
S'allume dans un feu de joie
Et puis un jour, c'est la bataille.
Meurent la rose et le lilas.
Fini le temps des épousailles.
C'est la guerre entre toi et moi
Nos llega un domingo
un lunes, un día cualquiera sin más.
Entonces, cada noche que se asoma
se enciende un fuego de alegría.
Y luego, un día, la batalla.
Mueren la rosa y las lilas
terminado el tiempo nupcial.
Es la guerra entre tú y yo.


Et le voilà qui fout le camp sans
[nous crier gare.
La rose s'est trop ouverte.
On veut le rattraper mais il est
[trop tard
Le joli temps du lilas
Il vous plante là, sans laisser d'adresse
Il salue et adieu Berthe.
Il vous file entre les doigts,
Le joli temps du lilas.

Y resulta que se larga
[sin avisarnos.
La rosa se ha abierto demasiado.
Queremos atraparlo, pero es
[demasiado tarde
al lindo tiempo de las lilas.
Te deja plantado sin dejar su dirección
saluda:
«Adiós Berta».
Se te escapa entre los dedos
el lindo tiempo de las lilas.


Mais va t'en balancer à ses branches,
Va t'en rêver dans ses jardins,
Va t'en traîner, hanche contre hanche,
Du soir jusqu'au petit matin,
Mais va t'en profiter du temps du lilas,
Du temps de la rose offerte,
Du temps des serments d'amour,
Du temps des toujours, toujours.

Pero ¡ve a balancearte en sus ramas!
¡Vete a soñar en sus jardines!
¡Ve a arrastrate, cadera contra cadera
del atardecer a la alborada!
Pero ¡Ve a disfrutar del tiempo de las lilas!
¡del tiempo de la rosa regalada!
¡del tiempo de los juramentos de amor!
¡del tiempo de siempre para siempre!


Ne reste pas là, va t'en le cueillir.
Il passe et puis adieu Berthe.
T'en fais pas pour moi : j'ai mes
[souvenirs
Du joli temps qui voilà
T'en fais pas pour moi : j'ai mes
[souvenirs
Du joli temps du lilas...
Du joli temps du lilas...

¡No te quedes ahí, vete a cosecharlo!
¡Se pasa y luego
«Adiós Berta»!
No te preocupes por mí: tengo mis
[recuerdos
del lindo tiempo que he aquí
No te preocupes por mí: tengo mis
[recuerdos
del lindo tiempo de las lilas...
del lindo tiempo de las lilas...

(La expresión, muy poco usada actualmente «Adieu Berthe!» viene a significar algo así como «todo está perdido»; en el contexto se puede interpretar también como que se refiere al nombre del personaje y así lo hemos traducido). Las lilas (Syringa vulgaris) tienen gran fortuna en la canción francesa y tal vez volvamos a ellas en el futuro.

La voz maravillosa de Barbara, llena de matices, un día se quebró e, intentando suplir la falta de voz con el exceso gestual, se convirtión en una caricatura de ella misma: el último 24 de noviembre se conmemoraba el décimo aniversario de su muerte. Desde allí nos sigue cantando esta canción para instarnos a disfrutar de la vida: piensen que jamás serán más jóvenes que hoy.

La capitular está montada sobre una foto de David Hamilton.
Este post está dedicado con cariño a algunos amigos que han experimentado brutalmente la fragilidad de la vida en estas últimas semanas.

martes, 24 de julio de 2007

La gastronomie espagnole

i bien los franceses tienen cierta sana curiosidad por las gastronomías de otros países los españoles no hemos sabido hacerles conocer la nuestra. Su contacto ha sido por el turismo y no por la exportación de productos; de esta manera, mientras que en publicidad decir de un producto que es italiano le da prestigio, decir que es español da cierta idea de fiesta y exotismo. El francés medio no conoce ningún plato español (excepto la paella y, a veces, el gazpacho, aunque no están seguros de si es una especialidad provenzal o mexicana) y piensan que la gran aportación de España a la gastronomía mundial son las tapas; pero tampoco tienen muy claro lo que son, como veremos a continuación.

Observen lo que se puede adquirir en el supermercado de debajo de mi casa:


Ya ven, seis rodajitas de morcilla de arroz del tamaño de una moneda de dos euros o poco más y envasadas como de si aspirinas se tratase; un minuto al microondas y listo. Las otras variedades son; choricitos picantes (12 unidades), minibrochetas de pollo al limón (4 unidades) y minibrochetas a las finas hierbas (4 unidades). Vamos, lo tradicional en tascas y hogares.

No es difícil encontrar sangría en botellas de dos litros o en cartón. Pueden ver aquí una de la marca Siesta:

Vaya, que los españoles nos sentimos como en casa.

miércoles, 4 de julio de 2007

Colombo 2: aspectos enológicos

olvemos hoy al episodio de Colombo que comentamos el otro día. Como vieron, el vino era un elemento fundamental. Está muy bien documentado y lleno de detalles geniales. Las uvas y orígenes que se mencionan son todos reales, no así las bodegas y marcas, que (salvo el Château Lafite mencionado al final) son de ficción, si bien en algunos casos se pueden identificar con marcas reales (la bodega comercial a la que Rick pretende vender las tierras es una referencia vedada a Ernest & Julio Gallo). Sin embargo el vino no es mi terreno de especialización, por lo que he acudido a un parroquiano que es experto en la materia y que, amablemente, ha accecido a comentar el episodio; dejo pues paso a la pluma de Atilio. Para aclarar referencias a detalles concretos de la acción intervengo entre corchetes:

El episodio que el Malvado me pide comentar desde el punto de vista enológico es realmente un clásico. Es muy difícil, en mi opinión, crear suspenso y solucionar un crimen a partir de elementos puramente relacionados con el vino, su degustación y conservación.

Como el objetivo de este post no es el de dar un curso al respecto me limitare a hacer algunas observaciones:

Para comenzar, el nivel de conocimientos de los grandes vinos que los escritores demuestran es muy bueno. No obstante, sea no hubo gran coordinación con el director, sea, como Columbo mismo, han debido aprender en poco tiempo y algunos detalles se han pasado de largo, a saber :

La cantidad de vino en las copas es demasiado grande para un degustación correcta.

Las copas no son de degustación sino más bien algo exhibicionistas y propias de los años de la serie.

Hay preconceptos tales como que los ciudadanos de países tradicionalmente productores de vino son, por ende, conocedores, algo completamente errado. El fenómeno de beber vino en cantidad no conduce a reconocer su calidad [Carsini dice a Colombo que, como italiano, debe saber apreciar el vino].

Oler el corcho es un practica común entre la gente mencionada arriba [se hace en una ocasión] y no aporta informaciones que no se puedan obtener oliendo el vino. Además, el corcho huele a corcho, lo que sería un defecto en el vino.

La importancia de tener un pulso firme para efectuar la decantación es exagerada [Carsini rompe su hábito de decantar siempre él mismo (lo que resultará sospechoso para Colombo) porque estaba demasiado agitado tras golpear a su hermano]. Lo que se debe evitar es la interrupción del flujo de vino dentro del decantador porque, de ocurrir, el resto que quede en la botella será arruinado por la acotación de los sedimentos [como, efectivamente, hace uno de los personajes (aunque no se subraya) cuya falta de pericia desprecia el asesino].

La presencia de dos sommeliers especializados, uno para vino tino y otro para vino blanco [como ocurre en el restaurante al que invita Colombo] es algo de lo que nunca escuche hablar y que me parece que no debe haber existido jamás, ni siquiera en un casino de Las Vegas. Seguramente fue incluido para impresionar.

A pesar de estas críticas puntuales, el nivel es excelente y nada de lo dicho afecta el resultado de la trama.

El curso intensivo que Columbo recibe del experto dueño de la vinería paga cuando el detective impresiona con sus conocimientos [finge reconocer un vino que le ofrece Carsini, pero, en realidad, se trata de una deducción; sabe por eliminación que sólo puede ser pinoit noir o gamay]. Se debe aclarar que efectivamente hay dos variedades de uvas con los que se producen vinos tintos en Borgoña: Pinot Noir y Gamay. Pero la confusión es improbable dado que los mejores vinos producidos con el Gamay son los «Crus» de Beaujolais y que, por mejores que sean, no son del mismo rango que los grandes borgoñas tales como Domaine de la Romanée Conti o Richebourg.

¿Y que pasa con el elemento más importante de la historia ? El cambio de temperatura brusco y la exposición a 65 grados de vinos antiguos y supuestamente frágiles ?

Aunque parezca increíble es posible. Y también es relativamente sencillo discernir un vino que ha sufrido de altas temperaturas, sobre todo si uno la degustado en el pasado [como efectivamente era el caso, ya que Carsini decía conocer muy bien ese oporto]. Grandes vinos persisten en la memoria por años. Lo sorprendente es que el autor del crimen destruya todas sus valiosas botellas ante la posibilidad de que estén arruinadas [en la escena final arroja su colección por un acantilado y Colombo le sorprende]. Es mucho más probable que lo haga para evitar ser descubierto, pero al hacerlo, confiesa. Un digno final Columbo.

Por otra parte un conocedor del nivel que tiene el asesino, que gasta tanto para lograr la perfección como lo hace y todo lo demás, no tendría nunca una bodega privada que estuviese sujeta a variaciones térmicas tan importantes ni aún sin aire acondicionado. Es decir, sólo tendría que cavar un poco más profundo para aislar y así ni siquiera necesitar aire acondicionado (como la mayor parte de las bodegas privadas).

La lista de lo que está bien es muy extensa. Valga decir que el número de barricas que menciona Carsini es coherente [tan pequeño que sólo es concebible para un gran vino e insuficiente para ser rentable] así como el lenguaje utilizado. Pueden observar en una de las ilustraciones del post precedente como Carsini, conocedor, sostiene la copa correctamente, por el pie o el tallo, mientras que Columbo, en su ignorancia, lo hace por el balón, con lo que afectaría a la temperatura del vino. Quiero resaltar que el personaje principal y muchísimos detalles de la trama son perfectos reflejando la realidad del mundo del vino, de los coleccionistas y de los productores de calidad extrema. Yo conozco muchos Carsini, algunos que sacrifican ganancias para mantener calidad, otros que no aceptan nada sino es perfecto y que reconocen cualquier defecto en un gran vino y así. Supongo que algunos también matarían por lo suyo...

Para terminar yo también querría incluir un detalle para impresionar: una botella cuesta 5.000 dolares [3.700€] en el episodio [la botella que adquiere Carsini en la subasta de Nueva York]. Hoy, ese precio debería ser actualizado a algo así como 20.000 [15.000€]; pero ¿Cuánto costó la botella más cara de la historia?

Que yo sepa fue una botella de Château Lafite Rothschild del año 1776, el año de la declaración de independencia de los Estados Unidos de América. La botella tenia la firma de Thomas Jefferson en la etiqueta. Esto es porque Jefferson, primer embajador de EEUU en París y segundo presidente americano, fue un gran amador de grandes vinos. Durante su estada en Francia coleccionó los más grandes y tenía la costumbre de firmar sus botella en la etiqueta. Esta botella fue la ultima conocida y disponible a la venta. La botella fue vendida en una subasta en Londres y el precio de martillo, sin impuestos, comisiones y otros gastos fue de ¡105.000 libras esterlinas! [154.500€].

Más información en los comentarios, si alguien la solicita.

Atilio

Muchas gracias, Atilio, por tu perito comentario y por quedar abierto a las preguntas de los parroquianos.