viernes, 9 de marzo de 2007

Aki Hoshino y Ovidio

enerosas sus formas, dulce su mirada, labios fruitivos; la fama de la idol nipona Aki Hoshino es bien merecida y apoyada por la simpatía y sentido del humor del que podremos ser testigos aquí. Por su parte Publio Ovidio Nasón es recordado por la historia como uno de los mayores poetas de su tiempo y por nosotros por sus sabios consejos amatorios

Tras unos días en los que este blog ha estado descuidado qué menos que volver con algo útil, que los parroquianos que tienen a bien frecuentarlo no se vayan con la sensación de haber perdido el tiempo ¿Quién no ha tenido en alguna ocasión la necesidad de olvidar un amor? Ovidio nos da (a los hombres heterosexuales, pero se podría aplicar lo mismo a otros sexos u orientaciones) los consejos siguientes, que tienden a que veamos las cualidades de nuestra amada como defectos:

Si ella es regordeta, piensa que es una foca; si es morena, que es renegrida; si delgada, dite que está esquelética; si no es tímida, piensa que es descarada; si es modesta, que es una mojigata.

Y continua animándonos a que nos fijemos en sus defectos, pidiéndola persuasivamente que exhiba sus carencias:

Si no tiene voz, impúlsala a cantar. Si no sabe mover los brazos con gracia, suplícale que baile. Si su discurso es inculto haz que te hable. Si no sabe tocar ni una nota, pídela que toque. Si sus pechos se cubren con espinillas no dejes allí ningún chal que los cubra. Si sus dientes son feos cuéntala un chiste.

Algunos podrían pensar que no es fácil llevar a la práctica estos consejos, ya que el amor nos hace ciegos a los defectos de aquellos que son su objeto; por ello he querido probar que es posible encontrar fealdad incluso en una criatura como Aki. Observémosla primero:

















Aki es una de las idols más veteranas, de hecho el miércoles próximo cumple 31 añitos, les aviso con tiempo para que no se olviden de felicitarla si se cruzan con ella por ahí. Su avanzada edad no la impide posar frecuentemente en uniforme de colegiala:

















Pues ya se hacen ustedes una idea, sin embargo, ni siquiera esta belleza soporta la prueba de la media:

Los momentos más impactantes:
Así que ya saben si la mujer (o el hombre) que quieren olvidar es demasiado perfecta o perfecto propongan la prueba de la media para convencerse de su fealdad, si no acepta es que no tenía tanto sentido del humor como creían.

5 comentarios:

El Vengador Tóxico dijo...

¡Jajajaja! ¡Rediós, que cara se le pone! Por cierto, el video no parece disponible, así que he tenido que acudir a la foto. Me ha recordado a Pablo Motos con media.

Ioannes Ensis dijo...

Estimado predicador:
Es bueno predicar con el ejemplo, pero en este caso el que nos brinda no puede ser disfrutado por sus parroquianos.
¡Qué tenga un confortable púlpito!

Evil Preacher dijo...

Lamento el problema técnico; ya está arreglado.Ahora que veo de nuevo el video me resulta más dificil de soportar, pobrecita mía, como se pasan estos japos.

El Vengador Tóxico dijo...

¡Por Dios! Al fin veo el video... ¿no se parece a Muscleman! XDDDD

El superastuto Walker dijo...

Bien visto, Predicador Malvado. Primero: enhorabuena por tu hallazgo.
Este vídeo rescatado de las inmensidades de Internet me ha sugerido o avivado la reminiscencia de una de las imágenes de la literatura más imborrables de todas.
Como no podía ser de otra forma, fue el nunca como se debe alabado Don Ramón José Simón Valle Peña, más conocido como Don Ramón María del Valle-Inclán, quien la dio a luz para entregarla generosamente al ser humano.
Es posible que la obra de teatro Luces de Bohemia le suene a más de uno, aunque sólo sea por haberlo escuchado en una interminable partida de Trivial Pursuit en pleno bostezo al más puro estilo Metro Goldwin Mayer (sí, el del león). Bueno, pues Valle-Inclán escribe en 1920-1924 Luces de Bohemia, obra que inaugura el esperpento (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=esperpento)... Y he ahí el quid de la cuestión.
La imagen a la que venía toda esta perorata es la de un ser humano deformado... En Luces de Bohemia se ve escrito, con justicia y razón, que "Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato. Los héroes clásicos reflejados en espejos cóncavos dan el Esperpento. Las imágenes más bellas, en un espejo cóncavo, son absurdas". Estoy de acuerdo con Ovidio Nasón y con el Predicador en que trocar virtudes por defectos es un útil engaño y que cualquiera se ha visto obligado a olvidar algún amor. ¿Quién duda que decenas, acaso cientos, de mancebos tengan que olvidar a la bellísima Aki Hoshino? En efecto, lo mejor es advertir cómo sería la cara de Hoshino con nariz de Peggy. Un ideal de belleza femenina ha ido a pasearse enfrente de los espejos cóncavos(para esta imagen véase Blancanieves). La rígida verdad, el reflejo cóncavo. Es parecido a lo de que hasta Marilyn Monroe dedicaba un tiempo al día a descargar aguas mayores.
En fin, creo que todos hemos sido esperpentos en algún instante de nuestra incesante existencia.
Un abrazo a la multitud de fieles. Y a quien la congrega: Predicador Malvado.